Para cualquier consulta · Sin permanencia
Mi Centro es una suite clínica: la ficha de tus pacientes, documentos listos para enviar —consentimientos, certificados, informes— con firma electrónica, recordatorios por WhatsApp, cobro de sesiones y boletas de honorarios emitidas solas, sin trámites en el SII.
No necesitas arrendar un box en Centromiel. Integra los que arriendes, pero si atiendes online, en otro centro o en tu consulta propia, te sirve igual.
Sin costo de activación: no se te cobra nada mientras no la actives.
Tres consultas, una suite
No necesitas arrendar un box en Centromiel. Si atiendes online, en otro centro o tienes consulta propia, te sirve igual; y si arriendas aquí, tus box quedan integrados en la misma agenda.
Tus sesiones por videollamada quedan en la ficha con su enlace, el paciente recibe el recordatorio, paga con tarjeta y la boleta se emite sola. Sin sala y sin papeles.
Sigues atendiendo donde siempre. Mi Centro reemplaza el cuaderno, la planilla y los consentimientos impresos: ficha cifrada, firma desde el teléfono y cobro con boleta.
Todo lo anterior, y además tus reservas de sala aparecen en el mismo calendario que tus sesiones. Es el único caso en que el box entra en escena.
Es una suite clínica
Consentimientos, certificados, informes, fichas y pautas, redactados para la normativa chilena. Partes de uno, lo ajustas y tu paciente lo firma desde su teléfono. Y puedes guardar los tuyos.
Tu consulta, completa
Todo lo que hoy resuelves con cuadernos, carpetas y trámites sueltos, en un solo lugar.
Antecedentes, alergias, medicamentos y notas. Lo sensible se guarda cifrado, y solo tú ves tus pacientes.
Las corriges cuando quieras y cada versión anterior se conserva. Es tu respaldo si te piden explicar un registro.
Tu paciente firma desde su teléfono con un código. Queda constancia de quién firmó, cuándo y desde dónde.
Ve su agenda, paga sus sesiones, descarga sus boletas y guarda copia de lo que firmó. Sin escribirte.
Tu paciente paga con tarjeta, o por transferencia a tu cuenta o a la del centro, al valor que tú defines. Lo recaudado es tuyo desde que se recibe.
Al cerrar una sesión pagada, tu boleta de honorarios se emite en el SII a tu nombre, sin que tengas que ingresar al SII ni administrar folios.
La ficha debe conservarse 15 años. Guardamos una copia cifrada adicional, a diario, para que no dependa de ti.
Tu paciente recibe el aviso de su sesión la víspera y la mañana, por WhatsApp si lo acepta y siempre por correo. Tú, tu agenda del día.
Tus sesiones en tu consulta, online o en un box de Centromiel, en un solo calendario. Y tus propias plantillas de documentos, listas para reusar.
Pantallas reales del sistema, en el orden en que las vas a usar.
Ley 21.719 de datos personales · Ley 20.584 de derechos del paciente
Los datos de salud son de los más protegidos que hay, y las obligaciones recaen sobre ti. La suite no te libera de ellas: te da con qué cumplirlas sin volverte experto en la materia.
La ley distingue entre quien decide sobre los datos y quien los procesa. Tú decides; Centromiel procesa por encargo tuyo. Eso se firma en un contrato de encargo antes de que registres al primer paciente.
Cada consentimiento queda asociado a para qué se otorgó, con su versión y su fecha. Si tu paciente lo revoca, queda igual de registrado.
Cada vez que se abre una ficha queda anotado. La bitácora rechaza modificaciones y borrados, incluso desde la administración del sistema.
Antecedentes, notas y documentos se cifran con una llave que vive fuera de la base de datos. Una copia de la base no los expone en texto legible.
Acceso, rectificación, portabilidad y supresión. Los respondes tú, que eres el responsable, y la suite te da con qué hacerlo dentro del plazo legal.
La Ley 20.584 obliga a conservar la ficha 15 años. Se respalda cifrada, a diario, con retención inmutable, para que ese plazo no dependa de un solo equipo ni de un solo lugar.
La firma que usamos es electrónica simple (Ley 19.799), válida y acompañada de evidencia. No es firma electrónica avanzada: para actos que la exijan, usa los medios que correspondan.
El contrato de encargo de datos y, si vas a cobrar por aquí, el mandato de cobranza. Los lees y los aceptas en pantalla.
Solo si quieres que emitamos tus boletas. Es un trámite de un par de minutos y te lo explicamos paso a paso.
Recién entonces se realiza el cobro. Se paga mes a mes y puedes cancelar cuando quieras, sin permanencia.
Es más simple de lo que parece
No. Si atiendes online, en otro centro o tienes consulta propia, Mi Centro te sirve igual: la suscripción no incluye ni exige ninguna sala. Y si arriendas box en Centromiel, quedan integrados en la misma agenda que tus sesiones. Es una opción, no un requisito.
Que la reserva de la sala y la sesión con tu paciente son la misma cosa en tu agenda: reservas el box, registras la sesión sobre esa hora y el resto —recordatorio, cobro, boleta— sigue igual. Nada que anotar dos veces.
Solo tú. Los antecedentes, notas y documentos se cifran campo a campo con una llave que vive fuera de la base de datos: ni otros profesionales ni la administración del centro pueden leerlos. Además, cada apertura de ficha queda anotada en una bitácora que no se puede alterar.
Con doble respaldo: la base de datos principal y una copia cifrada que se guarda a diario en un almacenamiento adicional, con retención inmutable de 15 años. Todo corre sobre proveedores certificados de clase mundial, y las transferencias quedan amparadas por contratos de encargo de datos.
Sí: es firma electrónica simple según la Ley 19.799, acompañada de evidencia — nombre, RUT verificado contra la ficha, código al correo, fecha, hora y huella digital del documento. Para actos que exijan firma electrónica avanzada, usas los medios que correspondan.
Como prefieran los dos: con tarjeta desde su portal, o por transferencia a tu cuenta o a la del centro, siempre al valor que tú defines. Lo que se recauda por el centro es tuyo desde que se recibe —solo lo recauda por tu cuenta— y te lo transferimos a tu cuenta bancaria. Al cerrar una sesión pagada, tu boleta de honorarios se emite automáticamente en el SII, a tu nombre.
No. La suite viene construida para cumplir la Ley 21.719 de datos personales y la Ley 20.584 de derechos del paciente: consentimientos versionados, registro de accesos, cifrado, conservación por 15 años y herramientas para responder a tus pacientes. Tú te dedicas a atender; el cumplimiento viene incorporado.
Sin penalizaciones ni permanencia: mantienes 30 días de acceso de solo lectura para consultar y exportar todo, y tus datos nunca se eliminan — la ficha se conserva los 15 años que exige la ley. Reactivas cuando quieras y continúas donde quedaste.
Activarla toma minutos: aceptas los acuerdos, nos autorizas en el SII si quieres boletas, y pagas el primer mes. Tu próxima sesión ya puede quedar en la ficha.
Sin permanencia y sin sala que arrendar: lo pruebas un mes con tus pacientes reales y decides.
Cómo tratamos los datos, en la política de privacidad; las condiciones del módulo, en los términos y condiciones. Puedes leer completos el contrato de encargo de datos y el mandato de cobranza antes de aceptarlos.